Trudeau busca evitar una guerra comercial con Estados Unidos tras amenazas arancelarias de Trump

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, se reunió con el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, en Mar-a-Lago, Florida, con el objetivo de mitigar la tensión generada por la amenaza de imponer aranceles del 25% a las importaciones de México y Canadá. La medida, propuesta como respuesta al tráfico de drogas y la inmigración irregular, pone en riesgo el T-MEC y podría desencadenar una crisis económica entre los socios comerciales.
Trudeau, quien voló a Florida para cenar con Trump, destacó la importancia de entablar un diálogo constructivo para proteger los intereses económicos de Canadá. “Vamos a trabajar juntos para satisfacer algunas de las preocupaciones. Pero, en última instancia, es a través de muchas conversaciones constructivas reales con el presidente Trump que voy a tener, que nos mantendrá avanzando en el camino correcto para todos los canadienses”, declaró el primer ministro antes del encuentro.
La relación comercial entre ambos países es vital: el 77% de las exportaciones canadienses están destinadas al mercado estadounidense. Una guerra comercial afectaría gravemente la economía de Canadá, así como la de Estados Unidos, que depende de productos esenciales como petróleo, electricidad y minerales provenientes de su vecino del norte.
Las amenazas arancelarias de Trump han generado reacciones tanto en México como en Canadá. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó de “excelente” la conversación que sostuvo con Trump esta semana y aseguró que existe confianza en evitar un conflicto. Sin embargo, Trudeau enfrenta un panorama político complicado. Con elecciones generales previstas en 2025 y encuestas desfavorables para su Partido Liberal, una crisis económica podría fortalecer a su opositor conservador, Pierre Poilievre.
El primer ministro no dejó de expresar sus reservas respecto a las intenciones de Trump. “Cuando hace declaraciones como esa, planea llevarlas a cabo. De eso no hay duda”, señaló Trudeau, subrayando que una medida de ese tipo perjudicaría tanto a canadienses como a estadounidenses.
Por otro lado, líderes como Doug Ford, primer ministro de Ontario, criticaron duramente la comparación de Canadá con México en términos de inmigración y tráfico de drogas, calificándola como “insultante”. Las cifras respaldan esa postura: el tráfico de fentanilo en la frontera canadiense es significativamente menor que en la frontera sur de Estados Unidos.
La amenaza de aranceles podría marcar el inicio de una nueva renegociación del T-MEC, poniendo a prueba las relaciones diplomáticas y comerciales entre los tres países. Mientras tanto, Trudeau y Sheinbaum confían en que el diálogo pueda evitar un enfrentamiento que perjudique tanto a sus economías como a sus electorados.