
El 8 de diciembre de 2024, un pasajero intentó secuestrar el vuelo 3041 de la aerolínea Volaris, que cubría la ruta El Bajío-Tijuana, para desviarlo hacia Estados Unidos.
De acuerdo con un comunicado emitido por la aerolínea, el individuo utilizó la fuerza durante el vuelo, obligando a la tripulación a activar los protocolos de seguridad. Como resultado, el avión fue redirigido al aeropuerto de Guadalajara, donde las autoridades competentes detuvieron al responsable.
“La tripulación actuó conforme a los procedimientos de seguridad establecidos. Todos los pasajeros, la tripulación y la aeronave se encuentran a salvo”, afirmó Volaris, quien también confirmó haberse constituido como parte acusadora para que el agresor enfrente las consecuencias legales correspondientes.
La aerolínea aseguró que los pasajeros continuaron su viaje hacia su destino final tras el incidente, reiterando su compromiso con la seguridad y el bienestar de quienes utilizan sus servicios.