Presentan “Nostalgia de Monsiváis”, retrato colectivo del cronista y activista

A quince años de la muerte de Carlos Monsiváis, uno de los grandes cronistas de México y defensor incansable de las causas sociales, se presentó el libro Nostalgia de Monsiváis en el Museo del Estanquillo, espacio que resguarda su legado. La obra reúne 29 textos que reconstruyen al Monsiváis íntimo, lúcido y combativo, desde distintas voces del ámbito cultural y político.
Coordinado por Marta Lamas y Rodrigo Parrini, el volumen ofrece ensayos, recuerdos y evocaciones que retratan al “amigo generoso, el activista comprometido con la diversidad sexual, el intelectual de mirada lúcida y humor implacable”.
“Es un homenaje íntimo y vibrante, escrito por quienes lo conocieron, quisieron y admiraron”, dijo Lamas durante la presentación, que contó con la participación de figuras como Jenaro Villamil, Alejandro Brito, Jesús Ramírez Cuevas y la secretaria de Cultura de la Ciudad de México, Ana Francis Mor.
Villamil, autor del texto “La influencia de Carlos Monsiváis en la 4T”, afirmó que figuras políticas actuales como Xóchitl Gálvez, Alejandro “Alito” Moreno o Lilly Téllez “habrían sido protagonistas ideales de Por mi madre, bohemios”, la icónica columna satírica de Monsiváis.
También compartió que los gatos del escritor —con nombres como “Peligro para México”, “Misoginia” o “El siniestro chocorrol”— eran “un desdoblamiento del escritor: misterioso, huraño”, y una muestra de su humor irónico frente a la coyuntura nacional.
Por su parte, Ana Francis Mor lo describió como alguien “demasiado, en demasiadas cosas”, que pensaba y escribía sin tregua. Esa intensidad está presente en las casi 400 páginas del libro, donde participan plumas como Elena Poniatowska, Juan Villoro, Margo Glantz, Jesusa Rodríguez y Beatriz Sánchez Monsiváis.
La contraportada del libro resume el espíritu del homenaje:
“Una variedad de perspectivas ofrecen un retrato emotivo: revelan a un amigo generoso; un activista incansable y defensor de la diversidad; un apasionado de la literatura, el cine y la cultura popular; un intelectual comprometido con su país.”
El cierre de la jornada fue festivo: la terraza del museo se convirtió en pista de baile con un DJ set de Andrómeda y Suculenta, representantes de la escena queer-electrónica. Antes de que sonara la música, Suculenta tomó el micrófono:
“Damas, caballeras y disidencias todas, esta noche no invocamos a cualquier intelectual… ¡Celebramos a Carlos Monsiváis, la más leída, la más temida por los conservadores, y la más adorada por el pueblo pensante! (…) Monsiváis defendió a las jotas, a los olvidados, a los sin voz, cuando todavía dolía más salir del clóset que escribir un artículo contra el sistema”.
El legado de Monsiváis sigue encendiendo conciencias y celebrando la diversidad. Su obra y su espíritu resuenan con fuerza en cada palabra crítica, cada acto de resistencia y cada noche en que la memoria se baila.
