Suprema Corte avala orden de Trump que limita ciudadanía por nacimiento en 28 estados

La Corte Suprema de Estados Unidos dio luz verde a una orden ejecutiva del presidente Donald Trump que restringe la ciudadanía por derecho de nacimiento en 28 estados, una medida que entrará en vigor en 30 días mientras se mantienen impugnaciones legales en otras regiones del país.
En una decisión dividida de 6 votos contra 3, redactada por la jueza Amy Coney Barrett, el tribunal respaldó temporalmente la medida sin pronunciarse sobre su constitucionalidad. Se trata de una victoria significativa para Trump, ya que cuestiona un principio consagrado en la Constitución desde hace más de 150 años: que toda persona nacida en suelo estadounidense es ciudadana del país.
“El fallo del viernes es una de las decisiones más importantes”, celebró Trump en conferencia de prensa, al tiempo que prometió reactivar las políticas detenidas por tribunales federales. En su red Truth Social calificó la decisión como una “gran victoria” y acusó a la “izquierda radical” de intentar manipular a la Corte. “Espero que la Corte Suprema no caiga en sus trampas”, escribió.
La jueza Barrett argumentó que “los tribunales federales no ejercen una supervisión general del poder ejecutivo, resuelven casos y controversias de acuerdo con la autoridad que les ha otorgado el Congreso”. Afirmó además que “cuando un tribunal concluye que el poder ejecutivo ha actuado ilegalmente, la solución no es que el tribunal también se exceda en sus facultades”.
La orden firmada por Trump el 20 de enero busca negar la ciudadanía a los hijos de inmigrantes indocumentados o con visas temporales, nacidos en EE.UU. La medida generó desafíos legales inmediatos de 22 estados liderados por demócratas y fue bloqueada por jueces federales en Seattle, Maryland y Massachusetts. Sin embargo, la Corte limitó ahora el alcance de esas órdenes judiciales solo a los estados que participaron en las demandas, permitiendo que la restricción entre en vigor en el resto del país.
En su disenso, la jueza Sonia Sotomayor denunció el fallo como “una farsa para el estado de derecho” y advirtió que permitirle al presidente redefinir unilateralmente la ciudadanía crearía un sistema desigual de derechos constitucionales.
La 14ª Enmienda de la Constitución establece que “todas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanos de los Estados Unidos”. Esta interpretación ha sido respaldada por la Corte desde 1898, cuando resolvió el caso Wong Kim Ark, y ha permanecido sin cambios durante más de un siglo.
A pesar del fallo, el debate sobre la legalidad de restringir la ciudadanía por nacimiento continúa. Los críticos advierten que la decisión abre la puerta a más ataques contra los derechos constitucionales. “Esto no habría sido posible sin el trabajo incansable de nuestros excelentes abogados”, dijo la fiscal general Pam Bondi, quien celebró el fallo como el fin de “el aluvión interminable de órdenes judiciales a nivel nacional contra el presidente Trump”.
El asesor jurídico de Trump, John Sauer, comparó las órdenes judiciales a nivel nacional con un “arma nuclear” que desequilibra la separación de poderes. Por su parte, el juez Samuel Alito consideró que hay un “problema práctico” cuando cientos de jueces federales emiten mandatos con implicaciones nacionales, cada uno convencido de tener la razón.
Aunque la decisión representa un avance para los planes antiinmigrantes de Trump, la cuestión de fondo sobre la ciudadanía por nacimiento sigue sin resolverse, y probablemente regresará a la Corte en el futuro.
