Ozzy Osbourne se despide de los escenarios con emotivo adiós junto a Black Sabbath

Con una última y poderosa interpretación de Paranoid, Ozzy Osbourne y Black Sabbath cerraron este sábado su histórica trayectoria en el heavy metal. La despedida ocurrió en su natal Birmingham, Reino Unido, con un concierto multitudinario que transformó el estadio Villa Park en un templo del género.
A sus 76 años y con un diagnóstico de Parkinson, el icónico “Príncipe de las Tinieblas” apareció en escena sentado en un trono especialmente diseñado para él. A pesar de los temblores, su voz retumbó con energía mientras gritaba “I love you” al público que lo ovacionaba.
El espectáculo fue más que un concierto: fue una celebración del metal. Además de la alineación original de 1968 —Osbourne, Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward—, participaron figuras legendarias como Metallica, Guns N’ Roses, Pantera, Slayer, Tom Morello, Steven Tyler y Ron Wood.
Fanáticos de todas partes del mundo, vestidos con camisetas negras, tatuajes y barbas espesas, acompañaron con fervor cada tema. “Podía ver nuestro apoyo y eso me hizo llorar”, relató Lilly Chapman, seguidora de 29 años. Otros, como Rich Newlove, coincidieron: “Esto solo ocurre una vez en la vida”.
Las entradas se agotaron en solo 16 minutos pese a sus altos precios. Parte de lo recaudado será donado a Cure Parkinson’s y al Hospital Infantil de Birmingham. Algunos fans pagaron hasta 560 dólares por el boleto, como Henry Broderik, de 22 años, quien no quiso perder la oportunidad de ver por primera y última vez a su ídolo.
Ozzy Osbourne, también famoso por su reality familiar The Osbournes, que fue un éxito en MTV, deja los escenarios con más de 75 millones de discos vendidos junto a Black Sabbath y un legado inmortal con himnos como War Pigs e Iron Man.
Un cierre de era para una de las bandas más influyentes del rock.
