
El primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, hizo un llamado este jueves a detener la violencia y evitar toda injerencia externa en Siria, tras los recientes bombardeos israelíes contra instalaciones gubernamentales y militares en Damasco y otras zonas del país.
“Condeno los recientes ataques aéreos israelíes sobre Damasco, que una vez más violaron la soberanía de Siria y provocaron la pérdida de vidas inocentes. Estos ataques constituyen una clara violación del derecho internacional y del Acuerdo de Separación de 1974 entre Israel y Siria”, expresó Anwar a través de su cuenta en X.
El mandatario recordó que Siria “ha sufrido inmensas penurias durante la última década” y que su pueblo “merece la paz, no más violencia ni injerencia externa”.
La declaración del jefe de Gobierno se produce tras los ataques del lunes en los alrededores del cuartel general del Estado Mayor y el Palacio Presidencial en Damasco, que dejaron al menos tres personas muertas y 34 heridas, de acuerdo con el Ministerio de Sanidad sirio.
Malasia, un país de mayoría musulmana, “se solidariza con el pueblo sirio y exige el fin inmediato de estas violaciones y un renovado compromiso con los principios humanitarios y el Estado de derecho”, añadió Anwar.
Los bombardeos israelíes también alcanzaron posiciones militares sirias en la provincia de Al Sueida, en el sur del país. Israel justificó estas acciones como parte de un operativo para evitar la militarización de zonas cercanas a su frontera y proteger a la comunidad drusa.
Esta minoría religiosa, históricamente en tensión con el régimen de Bachar Al Asad, ha rechazado la entrada de tropas regulares en Al Sueida, una provincia donde ha tenido una participación activa en la oposición al gobierno central.
