
La relación del presidente argentino Javier Milei con los medios de comunicación atraviesa un momento de fuerte tensión. En el inicio de un nuevo ciclo electoral, el mandatario intensificó sus ataques contra periodistas, combinando denuncias judiciales con una serie de insultos que ha difundido en discursos, entrevistas y redes sociales.
En las últimas semanas, Milei ha calificado a periodistas como “mierdas”, “basuras humanas”, “mandriles” y “prostitutas de los políticos”. Estos descalificativos han sido replicados ampliamente por sus seguidores en plataformas digitales, amplificando el mensaje de confrontación.
Desde el inicio del año, el presidente presentó denuncias por “calumnias e injurias” contra ocho periodistas. No obstante, dos de esas demandas ya fueron desestimadas por la justicia.
Una investigación realizada por el diario La Nación contabilizó 410 agresiones verbales contra la prensa en discursos y entrevistas durante el primer año de su mandato, con más de 60 periodistas mencionados de forma directa.
Milei justifica sus ataques bajo el argumento de que responde a agresiones previas. “A los que yo les pego es muy sistemático, no son periodistas, son mentirosos”, afirmó en una entrevista radial. En una aparición en el canal de streaming Neura, amplió su postura: “Toda esa mierda de periodistas me han dicho incestuoso, zoofílico, homofóbico, nazi. Después les viene el vuelto y no se lo bancan (no lo soportan)”.
