
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, anunció una pausa humanitaria en su ofensiva militar sobre Gaza, mientras continúan las críticas internacionales por la creciente hambruna en el territorio. La pausa, prevista para este domingo, busca facilitar la distribución de ayuda en centros civiles y corredores humanitarios, aunque las autoridades israelíes no especificaron las zonas que quedarán libres de ataques.
Según el ejército israelí, los lanzamientos aéreos de insumos comenzaron en la madrugada del domingo, y se establecerán corredores para los convoyes de la ONU, tras reportes del aumento de muertes por desnutrición. Pese a ello, al menos 71 palestinos murieron en las últimas horas, incluidos 51 que intentaban acceder a centros de distribución de ayuda.
La ONU negó las acusaciones de Israel sobre la falta de distribución de suministros y denunció que las autoridades israelíes no han emitido los permisos necesarios para operar de forma segura. El Ministerio de Salud palestino reportó cinco nuevas muertes por desnutrición en las últimas 24 horas, elevando a 127 la cifra total de fallecimientos relacionados con el hambre.
Aunque casi 120 camiones con ayuda ingresaron al enclave, reportes de Al Jazeera señalan que el ejército israelí ha impedido su reparto eficaz al crear un vacío de poder que favorece el caos y el saqueo. Según el medio, la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF) ha monopolizado la distribución, beneficiando a empresarios locales que acaparan los suministros para venderlos a precios elevados en el mercado negro.
La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (Unrwa) calificó los lanzamientos aéreos como una medida ineficiente y riesgosa. “El hambre provocada por el hombre sólo se puede abordar con voluntad política. Levanten el asedio, abran las puertas y garanticen la seguridad en el tránsito”, escribió Phillipe Lazzarini, director de la agencia, en su cuenta de X.
En otro frente, el barco Handala, perteneciente a la Flotilla de la Libertad, fue interceptado por militares israelíes cuando se encontraba a menos de 100 kilómetros de la costa de Gaza. Los 21 tripulantes entonaron la canción antifascista Bella Ciao mientras los soldados tomaban control de la embarcación.
Por su parte, Hamas ha reforzado su ala militar ante el temor de incursiones conjuntas entre Israel y Estados Unidos para rescatar a rehenes en Gaza. De acuerdo con el diario Haaretz, existe preocupación de que el movimiento islamista ordene ejecutar a los rehenes si el ejército israelí se aproxima a las zonas donde se encuentran.
Este domingo, los primeros camiones con ayuda cruzaron desde Egipto por la terminal de Rafah hacia el paso de Kerem Shalom, donde fueron inspeccionados antes de entrar a Gaza. Las fuerzas israelíes también afirmaron haber participado en los lanzamientos aéreos, negando que se utilice el hambre como táctica de guerra.
A pesar de un levantamiento parcial del bloqueo en mayo, la situación en Gaza sigue siendo crítica, con graves carencias de alimentos, medicamentos y otros bienes esenciales. La ONU y diversas organizaciones han alertado sobre el avance de la desnutrición infantil y el deterioro general de las condiciones de vida para más de dos millones de personas.
“El sueño de mi vida se ha convertido en comer un trozo de pan y poder alimentar a mis hijos. Cada día, mi esposo sale al amanecer para intentar encontrar harina (…) pero vuelve sin nada”, relató a AFP Suad Ishtaywi, una mujer de 30 años que vive en una tienda de campaña en el norte de Gaza.
