Piden sanción para Rojo de la Vega por retiro “ilegal” de estatuas en la Tabacalera

A la protesta por el retiro de las esculturas de Fidel Castro y el Che Guevara del parque ubicado en la colonia Tabacalera se sumó la exigencia al Gobierno de la Ciudad de México para sancionar a la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, por haberlas retirado de forma presuntamente ilegal.
Vecinos, intelectuales e integrantes del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba anunciaron que se concentrarán cada fin de semana, a las 12:00 horas, en el jardín Tabacalera, hasta que las efigies sean devueltas a su lugar original.
Como parte de la conmemoración del asalto al cuartel Moncada, este viernes se llevó a cabo una jornada de protesta que inició en la explanada de la alcaldía Cuauhtémoc, donde los asistentes exigieron el regreso de las esculturas y recordaron que fueron removidas sin autorización.
Señalaron que, conforme a la Ley del Régimen Patrimonial y del Servicio Público, los bienes del dominio público “son inalienables, imprescriptibles, inembargables y, mientras no cambien su situación jurídica, no podrán ser objeto de disposición alguna”. Además, subrayaron que la remoción no fue aprobada por el Comité de Monumentos y Obras Artísticas en el Espacio Público de la Ciudad de México.
Al llegar al jardín Tabacalera, los esperaban más vecinos y activistas para realizar un encuentro. Uno de ellos, Óscar, denunció que la alcaldesa actuó “desde la frivolidad, la improvisación y la ignorancia”, buscando llamar la atención, sin considerar las verdaderas urgencias de la colonia.
Otra habitante cuestionó directamente: “Se habla de la ilegalidad, pero ¿cuál es la sanción y el procedimiento para que dicha sanción se lleve a efecto? No basta con decir que es ilegal, ¿qué se debe hacer para que esta mujer no quede impune en sus acciones?”.
Durante el acto, el escritor Paco Ignacio Taibo II también se pronunció y pidió que el Gobierno capitalino actúe: “Aquí hay un acto delictivo, cometido por una autoridad, y hay que proceder a calificar, cuantificar y operar contra este acto”.
Reconoció que Rojo de la Vega tiene derecho a opinar “y decir las barrabasadas que dice”, pero sostuvo que incurrió en una “violación flagrante”. “Actuó sin consultar al cabildo de la Cuauhtémoc ni a los vecinos, sólo por sus pistolas, tras regresar de un sospechosista viaje donde se reunió con la derecha española e italiana”, señaló.
Tras el mitin en la Tabacalera, los manifestantes continuaron su marcha hasta la embajada de Estados Unidos, donde concluyeron con una protesta.
