
Un hecho histórico para la conservación de la fauna mexicana se registró recientemente en el estado de Chihuahua: por primera vez en más de cinco décadas, se documentó la presencia de un lobo mexicano (Canis lupus baileyi) nacido en vida silvestre.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) confirmó el hallazgo en el Área de Protección de Flora y Fauna Campo Verde, al noroeste del estado. El ejemplar fue detectado mediante cámaras-trampa instaladas por el Comité de Vigilancia y Monitoreo Comunitario de la zona.
“La Conanp, a través del Comité de Vigilancia y Monitoreo Comunitario del Área de Protección de Flora y Fauna Campo Verde, logró obtener el primer registro de un ejemplar nacido en libertad de lobo mexicano (Canis lupus baileyi) en esta Área Natural Protegida (ANP), ubicada en el Noroeste del Estado de Chihuahua”, explicó la Comisión en un comunicado.
El descubrimiento se produjo cuando Abel Guerrero Tello, integrante del comité, revisaba las grabaciones de una cámara y observó lo que parecía ser un “coyote extraño” bebiendo agua. Tras analizar las imágenes, César Hernández, jefe del departamento del ANP, identificó que se trataba de un lobo mexicano sin collar GPS, lo que confirmó que había nacido en libertad.
Este avistamiento se registró cerca de las áreas donde desde 2014 se han liberado ejemplares como parte del programa binacional México-Estados Unidos de reintroducción de la especie. Según la Conanp, esto confirma que el lobo avistado pertenece a una camada silvestre.
“Representa un gran avance en la conservación de los lobos al poder hablar ya de las primeras poblaciones silvestres del país después de más de cinco décadas”, compartió la Comisión.
Esfuerzos por preservar al lobo mexicano
El lobo mexicano es el cánido silvestre más grande de México, con una longitud de entre 130 y 180 centímetros, y un peso promedio de 33 kilogramos. Su pelaje suele ser café grisáceo en el lomo y más claro en el vientre y patas, aunque puede variar del blanco al negro.
Este depredador tope vive en manadas o grupos familiares, y se alimenta principalmente de venados, berrendos, pecaríes, borregos cimarrones y conejos. Originalmente habitaba en extensas zonas que incluían Chihuahua, Sonora, Coahuila, Nuevo León, Durango, Zacatecas, San Luis Potosí, el Bajío y partes del Eje Neovolcánico.
Las acciones de conservación han sido clave para su recuperación. Desde 2012, la Conanp ha liberado ejemplares en vida libre, especialmente en Chihuahua, y ha trabajado en vigilancia, monitoreo, prevención de incendios, educación ambiental y compensación a ganaderos ante pérdidas por depredación.
“Con labores de vigilancia y monitoreo biológico constante, brindando alternativas a los ganaderos ante eventos de depredación como el asesoramiento para la aplicación del Fondo de Aseguramiento, la prevención y el combate de incendios forestales, así como educación ambiental, la Conanp contribuye con el cuidado y la protección de la biodiversidad en beneficio de las comunidades y ecosistemas de la región y mantiene el firme compromiso asumido desde el 2012 con las primeras liberaciones dentro del Estado de Chihuahua”.
Gracias a estos esfuerzos, la especie pasó de estar catalogada como “Extinta en vida libre” a “En peligro de extinción” bajo la NOM-059-Semarnat-2010. Actualmente se estima que existen entre 30 y 35 ejemplares silvestres en el país.
“Su futuro ya no luce tan sombrío como en el pasado, dejando de ser ‘el malo del cuento’”, señaló la Conanp, que reafirmó su compromiso de conservar las Áreas Naturales Protegidas y su biodiversidad.
