México responde a nuevos aranceles del 30% impuestos por Trump a productos nacionales

El gobierno de México respondió este viernes a la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer un arancel general del 30% a todos los productos de origen mexicano a partir del 1º de agosto, medida que también afecta a países como Canadá, Brasil y la Unión Europea.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la Secretaría de Economía emitieron un comunicado conjunto en el que calificaron como “un trato injusto” esta medida comercial, misma que se abordó durante una reunión binacional realizada el 11 de julio entre autoridades de ambos países.
“El cambio profundo en la política comercial de Estados Unidos incluye que todos los países reciban una carta firmada por el presidente estableciendo nuevas tarifas a partir del 1º de agosto. Mencionamos en la mesa que era un trato injusto y que no estábamos de acuerdo”, señalaron las dependencias mexicanas.
Durante ese encuentro en Washington, una delegación conformada por funcionarios de las secretarías de Economía, Relaciones Exteriores, Hacienda, Seguridad Pública y Energía sostuvo reuniones con el Departamento de Estado, el Departamento de Comercio, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos y otras agencias, con el fin de instalar una mesa de trabajo permanente para atender los principales temas de la relación bilateral.
La medida fue anunciada por Trump a través de una carta dirigida a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, publicada en su red Truth Social. En el documento, el mandatario argumenta que México “no ha hecho lo suficiente” para combatir el tráfico de drogas y que el déficit comercial representa una amenaza para la seguridad nacional de su país.
“México aún no ha detenido a los cárteles que intentan convertir toda América del Norte en un parque de tráfico de narcóticos. Obviamente, ¡no puedo permitir que eso suceda!”, escribió Trump.
El nuevo arancel del 30% se aplicará además de los aranceles sectoriales ya existentes, que incluyen un 50% al acero, 25% al aluminio y hasta 25% a los automóviles si no cumplen con las reglas de origen del T-MEC. Aunque actualmente 83% de las importaciones mexicanas están exentas de tarifa, solo el 47% cumple con los requisitos del tratado.
Trump también advirtió que, en caso de que México imponga aranceles recíprocos, responderá con aumentos adicionales. Por otro lado, aseguró que si el gobierno mexicano refuerza su combate al tráfico de fentanilo y otras drogas, los gravámenes podrían ajustarse “al alza o a la baja”.
Desde el inicio de su campaña presidencial, Trump ha amenazado con imponer impuestos a las importaciones mexicanas. En febrero, poco después de asumir el cargo, anunció tarifas del 25% para productos de México y Canadá, aunque luego accedió a posponer la medida tras una conversación con la presidenta Sheinbaum.
El gobierno mexicano reiteró que continuará las negociaciones con su contraparte estadounidense para proteger a las empresas nacionales y los empleos, en un contexto cada vez más tenso en la relación comercial entre ambos países.
